Seguimiento comercial
Un presupuesto enviado todavía necesita una conversación.
El cliente puede tener una duda, necesitar un cambio o haber decidido esperar. Entre visitas, llamadas y trabajo pendiente es fácil perder el hilo. Te ayudamos a organizar quién retoma cada consulta y con qué información.
Cuéntanos dónde se quedan las consultasLeeremos lo que nos cuentes y te responderemos por email para valorar cómo podemos ayudarte.
Demostración ilustrativa. LOCAL y la conversación son ficticias; no representan resultados de un cliente.
Hay una diferencia entre tener el contacto y saber qué hacer después
Una petición entra por WhatsApp. El presupuesto se prepara en otro programa. Alguien habla con el cliente, pero lo que acuerdan no queda a la vista.
Podemos empezar por uno de esos recorridos. Ver dónde se pierde la información ayuda a resolver un problema concreto sin pedirte que cambies toda la forma de trabajar.
Una mejora acotada del seguimiento
Acordamos un punto de entrada y el tramo que vamos a ordenar, por ejemplo desde una consulta recibida hasta un presupuesto revisado con el cliente. La entrega incluye:
- Un mapa sencillo de los pasos, con una persona responsable en cada uno.
- La información mínima que debe acompañar a la consulta.
- Estados que permitan distinguir qué está por preparar, enviar, revisar o cerrar.
- Recordatorios o avisos acordados y, cuando encaje, conexiones delimitadas entre las herramientas.
- Pruebas del recorrido y una explicación de cómo mantenerlo, corregirlo o detenerlo.
La propuesta concreta qué se configura y qué se documenta en una herramienta existente. Incluye una ronda agrupada de ajustes, un recorrido de prueba autorizado y una sesión de entrega. Integraciones, automatizaciones, mensajes a clientes, nuevos canales y cambios amplios del programa comercial requieren viabilidad y presupuesto propios.
Necesitamos ver cómo ocurre de verdad
Nos explicas dónde llegan las consultas, cómo preparáis presupuestos y qué suele quedarse pendiente. Para empezar pueden servir ejemplos sin datos personales de clientes.
Elegimos una persona que confirme los pasos y otra que los utilice, si no es la misma. Acordamos cuándo tiene sentido retomar una conversación y qué respuestas deben cerrar o cambiar el seguimiento.
Cómo lo trabajamos con el equipo
Seguimos un caso. Desde que entra hasta el momento en que se pierde el hilo. Revisamos las herramientas que ya usáis.
Definimos la mejora. Puede ser una tarea asignada, un aviso o una forma de registrar lo acordado. La automatización se añade donde pueda sostener ese trabajo.
Probamos también cuando algo cambia. Una respuesta del cliente, una propuesta corregida o una petición de no continuar deben actualizar lo pendiente. El sistema tiene que dejar de insistir cuando corresponda.
Una consulta con responsable y siguiente paso
Demostración ilustrativa. La empresa LOCAL y la conversación son ficticias; no representan resultados de un cliente.
Un comercio pide información sobre mantenimiento. La consulta tiene responsable, pero el presupuesto aún no está enviado. Un aviso interno recuerda revisarlo. Cuando el cliente responde con una duda, la siguiente tarea pasa a aclararla.
Qué revisamos para saber si ayuda
Observamos el tramo acordado: consultas que siguen sin responsable, presupuestos pendientes y próximas acciones sin registrar. También el tiempo o los errores que introduce el nuevo proceso.
Cuando haya información fiable, podremos revisar los trabajos contratados. La implantación de recordatorios, por sí sola, no demuestra un aumento de ventas.
Qué queda fuera
Este trabajo no incluye generar contactos, ejercer de comercial de tu empresa ni reorganizar todos sus procesos. Migrar bases de datos, sustituir un programa, crear un asistente o mantener las conexiones tiene un alcance propio.
Los honorarios dependen de la mejora acordada. Licencias y proveedores van por separado. El equipo conserva las decisiones sobre precios, descuentos, compromisos y atención a cada cliente.
Dudas sobre seguimiento y automatización
¿Tengo que cambiar de programa?
Primero revisamos el que usas y sus posibilidades. A veces basta con acordar mejor los pasos y utilizar funciones que ya tienes.
¿Podemos empezar sin mensajes automáticos?
Sí. Podemos empezar por tareas y recordatorios internos. Así el equipo revisa el caso y decide cómo responder.
¿Qué pasa si el cliente contesta o pide que no le escribamos?
Definimos cómo cambia el estado y cómo se detienen los avisos o mensajes que ya no correspondan. Una petición de no continuar se respeta; no se utiliza para iniciar otra secuencia.
¿Incluye WhatsApp, chat o llamadas?
Se pueden valorar conexiones concretas. Un asistente que atiende mensajes o llamadas y un proceso que organiza lo que hace el equipo después son alcances distintos.
¿Quién mantiene el seguimiento?
Lo dejamos acordado: quién actualiza los pasos, revisa errores y modifica las reglas cuando cambia el negocio. El mantenimiento posterior debe figurar en la propuesta.
¿Cómo se calcula el precio?
Por el recorrido, las herramientas y las tareas incluidas. Antes de empezar se detallan configuración, pruebas, entrega y costes externos. No se presupuesta una automatización indefinida.
Si la dificultad está en la primera atención
- WhatsApp y chat web: responder preguntas delimitadas y recoger la petición.
- Agentes de voz: valorar la recepción de llamadas que no puedes atender.
- Mejora de captación: si el problema principal es qué consultas llegan.
Seguimiento comercial
¿En qué momento se os pierde el hilo?
Leeremos lo que nos cuentes y te responderemos por email para valorar cómo podemos ayudarte.
Antes de dar el paso
